El Palacio de la Gobernación, también conocido como Palacio Amarillo, es una de las joyas de la arquitectura del siglo XX en Bucaramanga. El actual edificio fue inaugurado en 1941, con motivo de los V Juegos Olímpicos Nacionales. Hasta entonces la gobernación de Santander había migrado repetidamente de ciudad y edificios.

Entre 1857 y 1861 la capital del departamento se trasladó a Bucaramanga por primera vez, cuando se creó el Estado Federal de Santander y sólo hasta 1886, volvió a Bucaramanga. Hasta 1913 la Gobernación se hallaba en una casa particular, donde hoy se encuentra la Plaza cívica Luis Carlos Galán. Posteriormente, se inauguró el segundo edificio de Gobierno y de la Asamblea en una casa de dos pisos al sur del parque García Rovira. Fue hasta finales de la década del 30 cuando Bucaramanga fue elegida para la realización de los V juegos olímpicos nacionales, que el Gobierno Nacional destinó una suma importante para la realización de obras encaminadas a la modernización de la ciudad, incluyendo un edificio para la Gobernación. Con estos fondos, administrados por el Comité Organizador de los Quintos Juegos Atléticos Nacionales, se dotó a la ciudad de servicios públicos y vías de comunicación, y se construyeron el Palacio de la Gobernación, el Hotel Bucarica, el edificio de la Policía, el aeródromo Gómez Niño, la Villa Olímpica, la plaza de ferias, la remodelación de la plaza de mercado de la Concordia, la Villa Olímpica y parques como el de las Mejores Públicas. Asimismo, se empezó a pensar en la necesidad de construir un hospital con mayor capacidad, lo cual se concretó unos años después con el Hospital Ramón González Valencia.

Las políticas de embellecimiento de la ciudad desarrolladas con el proyecto de los juegos llevaron a que se abriera un concurso para elegir un diseño adecuado para el edificio. El anteproyecto premiado fue el de la firma Cuéllar Serrano Gómez, cuya oferta por 5400 pesos para la ejecución no fue aceptada por la Gobernación. La ejecución del proyecto definitivo estuvo a cargo de Rafael García Rey, asociado con Benjamín García Cadena, ambos ingenieros santandereanos, quienes elaboraron los planos aprobados por la Dirección de Obras Públicas. Rafael García Rey se encargó de la decoración y decisiones arquitectónicas, mientras Benjamín García Cadena, se encargó de la parte técnica.

Entre las propuestas para el edificio, se hallaron los planos de un proyecto presentado al Ministerio de Obras Públicas por Gaston Lelarge, renombrado arquitecto conocido por el diseño del Palacio Liévano en Bogotá y por haber participado en la obra de la Ópera Garnier de París. Dicho proyecto para el Palacio de la Gobernación contemplaba un edificio completamente diferente, de estilo ecléctico, de corte francés, más parecido a obras realizadas en los años veinte como el vecino teatro Garnica o el club del Comercio. Sin embargo, el proyecto ejecutado rompió con este estilo, proponiendo un edificio más cercano a la arquitectura moderna que permeó el siglo XX que al estilo ecléctico de Lelarge.

El estilo del Palacio de la gobernación puede identificarse con el Art decó, movimiento internacional que tuvo auge en los años treinta, alrededor y en contraste con la crisis económica mundial de 1929. El estilo arquitectónico del edificio también se ha identificado como de transición por darse en un periodo que corresponde a la transición de la arquitectura republicana a la arquitectura moderna de los cuarentas. El diseño es plano y simétrico tanto en la planta como en la alzada. La distribución del edificio se desarrolla a partir del ingreso central, con un vestíbulo central y un zócalo en granito. A partir del ingreso central se organizan los patios a cada lado. La torre central donde se encuentra el ingreso tiene veintitrés metros de altura sobre el nivel del piso. La distribución del espacio interior toma los patios como referencia: Las oficinas se conectan por pasillos internos con vista a los patios centrales. El edificio cuenta con ventanales sobre los tres costados de su fachada y hacia los patios interiores, lo cual refuerza la iluminación de los interiores con luz natural. Los dos pisos del edificio cuentan con techos altos que permiten la circulación de aire y el uso de la luz natural. El edificio se dotó con los servicios y recursos técnicos más novedosos de la ciudad, incluyendo una instalación eléctrica y una planta telefónica. Se destacan la sala de recepciones y el despacho del Gobernador.

La construcción del Palacio Amarillo inició durante la gobernación de Alfredo Otero D’Costa quien gobernó el departamento desde el 28 de noviembre de 1935 hasta el 1 de agosto de 1938, y continuó cubriendo el periodo de la gobernación de Alfonso Gómez Gómez, culminando en 1941 durante la gobernación de Benjamín García Cadena.

Ubicación: Calle 37 No. 10-30

Horario: Lunes a Viernes de 7:30 a.m. a 12:00 m y 2:00 pm a 6:00pm

Contacto:  6339666