Construido hacia 1892, este edificio albergó la ferretería Clausen y fue el primer edificio que se construyó en Bucaramanga con un fin estrictamente comercial. Este bien de Interés cultural del ámbito nacional se asocia con la primera fábrica La Esperanza, primera cervecería industrial del país, fundada por Christian Peter Clausen en el municipio de Floridablanca. Clausen, un inmigrante danés, llegó a Bucaramanga a finales de siglo XIX donde echó raíz y desarrolló múltiples negocios como la ferretería que funcionó en este edificio y las oficinas de la cervecería.

El edificio de dos plantas está compuesto por dos volúmenes: uno horizontal con una cubierta a dos aguas que se extendía hasta la esquina sur y una torre de dos pisos con techo a cuatro aguas sobre la esquina norte, en la cual se instalaron tres pararrayos a finales del siglo XX. En esta construcción se utilizó el ladrillo y la madera como elemento estructural, las puertas metálicas también eran novedosas, así como los acabados de los pisos y de la decoración. Gran parte de la fachada se conserva aún, en un estilo de transición que mantuvo alguna continuidad con las construcciones aledañas, muchas aún de estilo colonial. El edificio se asoma por un lado sobre la carrera doce y por otro sobre, la calle del comercio, importante arteria de circulación que empezaría a dirigir las dinámicas comerciales de la ciudad hacia el oriente. Sobre esta misma calle se han ubicado otros negocios de gran importancia para la ciudad como el almacén de Geo Von Lengerke de 1858, entre otros.