Exposición Mujeres Libertarias

La Gobernación de Santander, La Alcaldía de Bucaramanga y el Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga invitan al coctel de Inauguración de la Exposición “Mujeres Libertarias” con la participación de 30 artistas santandereanos, que se realizará el jueves 15 de julio a las 7:00 p.m. en la Sala del Exposiciones Jorge Mantilla Caballero del IMCT.
Entrada libre.
MUJERES LIBERTARIAS
La acción es la herida abierta en la tierra quieta,
la fosa que, animada por la sangre, evoca los espíritus desaparecidos.
G.W.F. Hegel.
El advenimiento de la celebración del Bicentenario de la Independencia, impone a nuestras generaciones la apremiante necesidad de indagar sobre las ideas que influyeron, los procesos que se desarrollaron y las personas que protagonizaron, tan magnánimo acontecimiento.
El Arte, con su forma particular de ver y sugerir lecturas sobre los imaginarios colectivos, asume también este compromiso con nuestra historia y desde sus diferentes manifestaciones, propone referentes que permiten resignificar la idea libertaria.
En Santander, un grupo de treinta artistas se ha dado a la tarea de indagar, recopilar y seguir la huella del compromiso de la Mujer en estos hechos de la Independencia. De esta forma, surge la iconografía, Mujeres Libertarias, que sin pretender ser una propuesta de género, revive y exalta, la importancia decisiva de estas valientes avizoras, que en acciones particulares de resistencia, quizás sin la lectura de Rousseau o de Voltaire, pero contagiadas del espíritu libertario de la época, entregaron su vida, para contribuir a la causa emancipadora.
La institucionalización de la libertad, condujo a la construcción de héroes, heroínas y batallas singulares, despojando a la historia de los hechos colectivos que en multiplicidad de lugares, fueron decisivos para alcanzar la gran victoria. De ahí que desde una concepción figurativa, encontremos en esta muestra una Iconografía más amplia, que nos permite apreciar, el protagonismo fundamental de la mujer, como elemento que provoca y contagia la efervescencia de la desobediencia civil, la chispa inductora del proceso libertario.
Desde la perspectiva artística de esta iconografía, las Mujeres Libertarias se revelan tanto al vasallaje, como a la imposición del credo religioso. Por eso inician con La Gaitana, primera mujer americana que desde 1536 y hasta 1540, en el comienzo mismo de la ocupación, encabeza una resistencia indígena a los invasores en la región del Tolima. Vendrá luego Manuela Beltrán, que desencadenó la insurrección de los comuneros en 1781 en El Socorro; Águeda Gallardo, quien desafía al corregidor de Pamplona en 1810 y establece la Junta Soberana; María Mercedes Reyes Abrego, condenada por haber bordado la casaca azul con hilos de oro donada a Bolívar en San José de Cúcuta en 1813. Durante el año de 1814, cinco mujeres fueron fusiladas: Florentina Salas y Carmen Serrano en El Llano; Susana Cote, Angustias Buitrago y Eulalia Galvis en Pamplona. Les seguirán Inés Peñaranda y Agustina Peralta, ejecutadas en 1816. La gran conspiradora, Policarpa Salavarrieta, pagará su rebeldía el 4 de noviembre de 1817 en Santafé. Y al tornarse definitiva la emancipación, aumenta la cantidad de sacrificadas: María del Transito Vargas, Fidela Ramos, Engracia Salgar, Leonarda Carreño, Evangelina Díaz y Manuela Uscátegui, ejecutadas en 1818. Sin descontar todas aquellas mujeres anónimas que en toda la geografía de la Patria, curaron a los heridos o entregaron a sus hijos para la causa, será en 1819, con la ejecución de Ascensión Ortega, y a solo ocho días de la batalla decisiva de Pienta, con el fusilamiento de Antonia Santos, cuando termine esta condena de más de tres siglos de Mujeres Libertarias. Vendrán otras protagonistas después, como Casilda Zafra, llamada El Oráculo de Santa Rosa de Viterbo, quien luego de regalarle el caballo Palomo al Libertador, le vaticinó grandes triunfos en sus futuras batallas. Y Manuelita Sáenz, mujer irreverente, franca y defensora de sus ideas, de impecable belleza criolla, quien muestra su coraje en todas las circunstancias. De este modo, las bellas heroínas nacionales particulares, se agrupan en un panteón cuya morada es el Arte.
Es sabido que dentro de la dependencia, nunca se podrá aspirar a las formas modernas de la libertad, pero el Arte, aunque no se lo proponga explícitamente, con su valor semántico provocador, es un instrumento de liberación. La resignificación de la idea libertaria que plasma esta iconografía, propone una huella en la construcción de una identidad estimulante, dentro del territorio que doscientos años después, tenemos la oportunidad de habitar.
GABRIEL AYALA PEDRAZA
Escritor.
