Con tan solo 10 años de edad su experiencia como bailarina ya acumula 6 años, en su casa dicen que sus primeros pasos no fueron moviendo los pies hacia adelante, sino que los movió hacia atrás regresando al mismo punto y sin caerse, como al ritmo de la salsa; esta es la historia de Shennovah Olejua Tamayo, estudiante de la Escuela Municipal de Artes y Oficios, EMA.

Shennovah por influencia de su padre Jonathan Olejua se vinculó a la danza desde sus 4 años de edad. Ella expresa que él fue quien le inculcó la importancia de desarrollar sus habilidades en la danza y de aprender varios ritmos. “Mi papá fue profesor de la escuela odeón danza y él también se formó ahí. Por eso yo estudie en esa escuela y ahí empecé a adquirir más movimiento y desde esa edad empecé a bailar”, asegura Shennovah.

Fue así como a los 9 años de edad Olejua Tamayo ya bailaba varios ritmos musicales y junto con su hermano habían sido coronados como los ‘Reyes de la Danza de Santander’. Sin embargo, había un ritmo que Shennovah deseaba aprender y en la EMA, encontró la oportunidad de su vida, se trata del Ballet, disciplina que actualmente practica con mucha entrega y dedicación.

Jonathan Olejua el padre de esta talentosa bailarina, fue docente de danza por más de 15 años, y asegura que “a los niños es importante inculcarles el arte, por medio de disciplinas como la danza, el teatro, la pintura y la música, porque ellos van adquiriendo disciplina, responsabilidad, aprenden posturas, aprovechan el tiempo libre y es saludable”.

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