Con tan sólo 11 años, Sofi Alejandra es la más pequeña del grupo de músicas tradicionales de la Escuela Municipal de Artes y oficios, EMA. Su pasión por la música andina es una herencia de su madre Diana Mateus, tiplista veleña y música profesional. Diana estimulaba desde muy pequeña a Sofi con la interpretación del requinto, hasta que un día fue su propia hija quién le pidió ayuda para aprender a tocar este instrumento.

Hoy Sofi, sueña con ser música profesional como su mamá, para convertirse en protectora y defensora de las músicas tradicionales. Incluso, en ocasiones le gusta ir a su colegio con el requinto, para enseñarles a sus amigas que no es un violín o una guitarra más pequeña como ellas piensan, sino un instrumento muy importante para la tradición musical de la región andina.

Ella aprendió diferentes acordes y la famosa doble plumada, técnica para tocar el requinto. Pero solo hasta que llega a la EMA en 2017 perfecciona sus habilidades, con el apoyo de César Andrés Castro, docente de músicas tradicionales. Según él, “Sofi es una estudiante destacada, le encanta aprender, es muy exigente, disciplinada e increíblemente talentosa”.

Por eso, la suma de pasión de nuestra requintista y el talento de nuestro docente y sus compañeros intérpretes, ha permitido desarrollar plenamente el talento de Sofí, reiterando la relevancia de iniciar la formación musical desde pequeños para favorecer la motricidad fina, el crecimiento intelectual y las habilidades sociales, como relata Castro, orgullosamente al mencionar a Sofi como su estudiante más pequeña en edad, pero más grande en talento y pasión por la música tradicional.